Una de las prendas que siempre me ha encantado y sigo usando, incluso más ahora que cuando era más joven, son los pantalones de campana. Aunque a priori pensemos que no estilizan, no es verdad. Bien llevados y conjuntados equilibran la figura y resultan muy estilosos en mujeres de edad mediana.

 

Asociamos los pantalones de campana a los sesenta y a los años del hippismo, pero tienen más historia.  Nacieron en el siglo XIX para los marineros estadounidenses. Se enrollaban para hacer ciertas tareas sucias. Además, si los marineros se caían al agua, se podían quitar los zapatos y la campana se inflaba evitando que se hundieran. Si recordáis, Popeye llevaba una especie de pantalones de campana azules.

Para llevarlos con estilo, os sugiero una serie de trucos:

1.- Cuando lleves pantalones de campana el largo es muy importante. Debe rozar prácticamente el suelo y tapar todo el zapato.

 

2.- Salvo que seas muy alta y tengas una piernas larguísimas, hay que llevarlos con un buen taconazo y, sí es posible, con un poco de plataforma, ya que equilibra mejor el pantalón por delante y por detrás. Además nuestros metatarsos sufren menos. Hay muchas mujeres reacias a las plataformas, pero cuando las prueban casi siempre quedan encantadas.

 

3.- Quedan mejor los pantalones de campana que tienen cintura alta, es decir, los que llegan o casi a la cintura. Si tenemos poca cintura o si somos bajitas y menudas, es preferible llevar una parte de arriba un poco ajustada y por dentro del pantalón, sin olvidarnos de ponernos cinturón. Si tenemos una cintura más ancha, podemos poner por encima un jersey o un blusón y quedarán también muy estilosos.

 

4.- Salvo que seamos muy atrevidas, es preferible que la campana no sea excesiva y que los pantalones vayan ceñidos hasta el muslo A partir de ahí, se empiece a abrir la campana

 

4.- Para resultar ópticamente más esbeltas es mejor jugar con la monocromía.

 

Por otra parte, si queremos ir modernas y chic, el traje de chaqueta con pantalón de campana o flare en tonos lisos, con una campana que no sea exagerada y una chaqueta entallada -más larga o más corta, según gustos- es ideal. Este tipo de trajes resultan muy vistosos y quitan la excesiva formalidad que nos da un traje de chaqueta de corte clásico. Es verdad que son difíciles de encontrar, porque en general solo están en las tiendas cuando se llevan.  Las grandes firmas como Versace, Dolce Gabbana, Cavalli… los tienen, pero a precio de oro. Este año he observado que podemos encontrarlos con caída y tejidos adecuados, y a un precio aceptable.

Animaos a tener un pantalón de campana; por lo menos, uno. Os sorprenderá lo bien que quedan y así salís del típico pantalón pitillo, que también costó mucho introducir y del que ahora nadie puede prescindir. Al final muchas cosas de moda son simplemente una cuestión de costumbre.