Hace casi dos meses os contábamos cómo iba a funcionar la app de Apple y Google para rastrear el Covid-19  y que estaba por ver qué países iban a adoptar esta iniciativa. Estamos de enhorabuena, el día 23 de junio el Gobierno ha aprobado el desarrollo de una prueba piloto para una app de notificación de contactos de riesgo por Covid-19.

El piloto, que se llevará a cabo en la isla canaria de La Gomera desde el 29 de junio hasta el 13 de julio, tiene como objetivo evaluar aspectos técnicos y de experiencia de uso de la aplicación, con el fin de optimizar su diseño y su grado de confianza. También servirá para calibrar el algoritmo de la app con el fin de garantizar la veracidad de las notificaciones.

Una vez concluida y evaluada la prueba piloto en un escenario real, se podrán tomar las decisiones oportunas para la conexión con el sistema de salud de las diferentes comunidades autónomas.

La aplicación ha sido desarrollada por Indra tras aprobarse un contrato con un coste de 330.537 euros.

La mayoría de países europeos se encuentran en fases similares del desarrollo de herramientas de alerta de contagios. Francia, Italia o Alemania las han lanzado en las últimas semanas.

Piloto con la API de Apple/Google en España

España se sitúa como cuarto país del mundo en lanzar un piloto con la API de Apple/Google. De ellos, este será el primer piloto que se preocupa por la experiencia de usuario y el único que simula contagios, lo que a priori permitirá recabar mejores datos.

La API de Google y Apple hace uso de un sistema descentralizado de rastreo de contactos y notificaciones de exposición que, según dichas empresas, se enfoca a proteger la privacidad de los usuarios: en ningún momento se comparte por ejemplo la ubicación de los usuarios, que tienen en todo momento el control de si quieren tener o no activa esa opción.

La actualización de los sistemas operativos que da acceso a la API a las aplicaciones compatibles comenzó a llegar hace semanas a los móviles de los usuarios. De hecho, algunos usuarios han descubierto cómo aparecía una nueva opción en los ajustes de sus teléfonos móviles. En dispositivos Android si uno va a “Ajustes”->”Google” aparece la opción “Notificación de exposiciones al COVID-19”, y eso ha hecho que algunos se planteen por qué aparece esa opción de repente y sin aviso previo.

Aplicaciones como WhatsApp han servido para difundir un vídeo en el que por ejemplo un usuario explica cómo “nos acabamos de dar cuenta de que el gobierno nos ha metido ya una aplicación para el COVID-19”. En ese vídeo el usuario comenta que “yo no pedí nada que me lo pusieran, me lo han puesto sin decir nada” y concluye que “ya empezamos a estar controlados aquí”.

El Gobierno no ha metido nada en nuestros teléfonos: Google y Apple llevan tiempo avisando de que su API para que las aplicaciones de rastreo de contactos de los gobiernos funcionen, estaba ya comenzando a desplegarse.

Además el desarrollo del sistema de rastreo se basa en la API de Google y Apple y en el protocolo Decentralized Privacy-Preserving Proximity Tracing (DP-3T), que se creó con el objetivo de ser totalmente escrupuloso con la privacidad del usuario.

Desde el Gobierno insisten en la forma de funcionamiento: la app utiliza la conexión Bluetooth del móvil, a través de la cual los móviles emiten y observan identificadores anónimos de otros teléfonos que cambian periódicamente. Si un usuario acaba siendo diagnosticado positivo de COVID-19 tras realizarse un test PCR, puede decidir si compartir esa información y consentir en que a través del sistema de salud se pueda enviar una notificación anónima. De esa forma, los móviles que han estado en contacto con el paciente recibirían un aviso sobre el posible riesgo de contagio y se facilitarían instrucciones sobre cómo proceder.

Teniendo en cuenta la situación actual, en la que los brotes se multiplican y las autoridades sanitarias advierten del riesgo de relajar las medidas de protección individual, todas las  medidas que ayuden a controlar la expansión del virus son pocas. Yo, desde luego, estoy deseando poder instalar esta app en cuanto esté disponible. El problema es que, para que sea realmente efectiva, un alto porcentaje de la población, un 60%, debería descargársela en sus móviles.