El pasado 30 de octubre se entregaron los I Premios WLW (Women in a Legal World) en una ceremonia preciosa a la que acudí gracias a la gentileza de mi amigo Iñigo que me cedió una invitación. WLW es una organización española sin ánimo de lucro que tiene como objetivo promocionar el talento femenino en el mundo legal.

Tres aspectos hicieron de éste un evento impecable: el primero, por supuesto, la calidad de las premiadas, el segundo; el maravilloso marco que acogió la ceremonia: la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid y el tercero, el fabuloso cóctel, amenizado por una guitarra clásica, que se sirvió al término de la ceremonia en uno de los patios del palacio que alberga la Real Academia. Se notaba el patrocinio del Banco Santander. Una de sus consejeras, Isabel Tocino, hizo entrega  del Premio a los Valores: 27 diputadas y senadoras constituyentes.

Está claro que las fundadoras de WLW están muy bien relacionadas, pues el jurado de los I Premios WLW era de un nivel impresionante: Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carmen Calvo, vicepresidenta del Gobierno y ministra de Igualdad en funciones, Mª Teresa Fernández de la Vega, presidenta del Consejo de Estado, Victoria Ortega, presidenta del Consejo General de la Abogacía Española, Mª Emilia Adán, presidenta del Colegio de Registradores de España, José Ángel Martínez, presidente del Consejo General del Notariado, Juan Carlos Estévez, presidente del Consejo General de Procuradores de España, Victoria Prego, periodista, Marlen Estévez, presidenta de WLW y Alicia Muñoz, directora de Órganos de Gobierno, Regulación y Privacidad del Banco de Santander.

Premiadas

Acorde con este nivel es el de las premiadas. Además de las 27 diputadas y senadoras constituyentes que recibieron el Premio a los Valores, María Emilia de las Casas recibió el Premio de Honor, Rosario Silva el Premio a la Mujer del Año  y el Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona (ICAB) el Premio a la Igualdad.

La elección de las premiadas ha sido muy inteligente, pues dota de un prestigio excelente a estos premios para las sucesivas ediciones. Además, el jurado ha sido tremendamente equitativo en el reparto según filiaciones políticas: una premiada progresista, Maria Emilia de las Casas, y una conservadora, Rosario Silvia. La idea de estos premios beneficia a WLW por partida doble pues las premiadas, por el simple hecho de serlo, además de dar prestigio a la organización, se verán más proclives a colaborar con ella en el futuro.

Ceremonia

Volviendo a la ceremonia, el primer premio que se entregó fue el Premio a la Igualdad que lo recogió Eugenia Gay, decana del ICAB. Esta institución ha sido reconocida por el desarrollo de un Plan de Igualdad sin precedentes con iniciativas como la campaña #CadaDíaEs8deMarzo. En su discurso de agradecimiento Eugenia Gay hizo un recorrido por la historia de la lucha por la igualdad desde la Revolución Francesa. Posteriormente se entregó el Premio a los Valores que recogió Soledad Becerril en nombre de las 27 diputadas y senadoras constituyentes premiadas. Fue el momento más emotivo de la noche pues todas las premiadas salieron al estrado y recibieron una sentida ovación con todo el público en pie. Soledad Becerril agradeció el premio e hizo alusión a los grandes avances que ha experimentado nuestra sociedad desde aquella legislatura constituyente, pero instó a todos los presentes a no olvidar que aún, no lejos de nuestras fronteras, hay niñas que tienen prohibido ir a la escuela.

Seguidamente Rosario Silva recogió el Premio a la Mujer del Año. Rosario Silva fue la primera mujer Abogada del Estado en 1978 y actualmente es vicepresidenta del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. En su discurso de agradecimiento dijo que ella nunca se había sentido discriminada en el ejercicio de su profesión, cosa que me llamó poderosamente la atención, sin embargo hizo un alegato en defensa de Europa que me encantó. Ahora, que estamos inmersos en tantos procesos de separatismos en Europa, Silva insistió en que tenemos que luchar por Europa por tres razones: la primera porque tenemos más cosas que nos unen que las que nos separan; la segunda porque juntos somos más fuertes; y la tercera… no soy capaz ahora de acordarme y no he encontrado en Internet su discurso para volver a escucharlo.

Por último Maria Emilia de las Casas recogió el Premio de Honor que reconoce la trayectoria profesional de mujeres de reconocido prestigio que han contribuido a la promoción de la visibilidad de las mujeres. María Emilia de las Casas fue la primera mujer Catedrática de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en España y la primera mujer en presidir el Tribunal Constitucional (2004-2011). En su discurso de agradecimiento María Emilia recordó a las víctimas de la violencia de género (durante su presidencia del Tribunal Constitucional avaló la constitucionalidad de la Ley Integral contra la Violencia de Género) y afirmó que no podemos parar hasta terminar con esta lacra de nuestra sociedad.

Antes de acabar no puedo resistirme a hacer una pequeña crítica a esta nueva organización femenina: ¿Por qué se llama Women in a Legal World, si es española? Y que nadie me diga que es porque tiene vocación internacional porque nuestra querida lengua también la tiene. En todo caso, les deseamos todo el éxito del mundo.