Patria Mercedes, Minerva y María Teresa   Mirabal Reyes fueron tres hermanas dominicanas, activistas contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.  En 1960 fueron apaleadas hasta morir. En homenaje a ellas, cada 25 de noviembre, día en que fueron asesinadas, se conmemora el Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer.

Las cuatro hermanas -una de ellas, Bélgica Adela (Dedé), no estaba con sus hermanas en el momento del crimen y se salvó-  nacieron y se criaron en Ojo de Agua, Salcedo, dentro de una familia acomodada. Su padre era comerciante y hacendado. Estudiaron internas en el Colegio Inmaculada Concepción de La Vega, regido por monjas españolas de la Orden Terciarias Franciscanas de Jesús y María. Vivían en lo que parecía un mundo tranquilo y normal.

Contra el régimen de Trujillo

Cuando Trujillo se hizo con el poder, la familia perdió buena parte de su fortuna. Además, empezaron a observar abusos y represión, entre otros con miembros del Partido Socialista Popular y con el dirigente comunista Pericles Franco.

Los problemas sociales de la República Dominicana, unido a la caída de varios dictadores en Hispanoamérica y al triunfo de Fidel Castro en Cuba impulsaron a la hermana más intelectual, Minerva, a luchar por un cambio hacia la democracia en su país.

En 1949, Minerva y sus padres fueron invitados a una fiesta  en honor al dictador.  Trujillo la conoció  y se sintió atraído por su belleza y su personalidad. Poco después recibieron otra invitación, esta vez del gobierno, para que asistieran a la fiesta de inauguración de un importante hotel. El dictador y su hijo Ramfis intentaron demostrarle con galanterías su interés, pero Minerva los rechazó. Hubo una tercera invitación personal, en la que Trujillo de nuevo fue desairado. Eso y su posterior activismo desató el acoso y la represión contra la familia. Un rumor apunta además a que Minerva pudo tener una relación secreta con un militar, al que Trujillo mandó asesinar.

Las mariposas

Cada vez más concienciada, Minerva entró de lleno en la actividad política clandestina.  Junto con su hermana pequeña María Teresa empezó a militar en el grupo de oposición Agrupación política 14 de junio. En él participaban estudiantes, campesinos, seminaristas… y los maridos de las hermanas.

Eran llamadas Las Mariposas, pues ese era el nombre que Minerva utilizaba en su actividad política. Patria, la mayor, no se implicó tanto como sus hermanas, aunque las apoyaba y ocultaba en su casa armamento e información de los opositores.

Minerva  y María Teresa fueron encarceladas, violadas y torturadas en varias ocasiones. También sus esposos.  Fueron 11 años de terror para la familia. En 1960 las dos hermanas y sus maridos  fueron detenidos de nuevo y trasladados a Santo Domingo, para  ser juzgados por atentar contra la seguridad del estado. Declarados culpables, fueron condenados a tres años de prisión. Pero, por indicación de Trujillo, meses después Minerva y María Teresa fueron puestas en libertad, no así sus maridos.  El objetivo de Trujillo era mostrar públicamente su “generosidad” con los disidentes.

El crimen

Al recuperar la libertad, siguieron organizando reuniones secretas contra el régimen. Esto decidió al dictador a terminar de una vez con ellas y ordenó  que las hicieran desaparecer.  Los mismos que estaban dirigiendo la campaña de acoso y hostigamiento hacia la Iglesia católica y la emisora Radio Caribe, se pusieron manos a la obra. Decidieron preparar una emboscada en la carretera, matarlas y simular un accidente. Hasta asegurarse de que viajaban sin sus hijos  para visitar en la cárcel a sus maridos, no cumplieron la orden.

El 25 de noviembre los visitaron acompañadas solo de Patria y de un chofer (Rufino de la Cruz, que también fue asesinado). Tras despedirse de sus esposos en la cárcel, salieron de regreso a Salcedo.  A mitad del viaje, su coche fue detenido. Las tres hermanas subieron a punta de pistola al asiento trasero del vehículo de sus verdugos.  Las trasladaron a una casa, donde los sicarios recibieron las instrucciones finales para exterminarlas. Allí las golpearon con palos hasta matarlas. Después introdujeron los cuerpos en el coche e intentaron simular un accidente de tráfico.

“Después de apresarlas, las condujimos al sitio cerca del abismo, donde ordené a Rojas Lora que cogiera palos y se llevara a una de las muchachas. Cumplió la orden en el acto y se llevó a una de ellas, la de las trenzas largas, María Teresa. Alfonso Cruz Valerio eligió a la más alta, Minerva, yo elegí a la más bajita y gordita, Patria, y Malleta al chofer, Rufino de La Cruz. Ordené a cada uno que se internara en un cañaveral a orillas de la carretera, separadas todas, para que las víctimas no presenciaran la ejecución de cada una de ellas. Traté de evitar este horrendo crimen, pero no pude, porque tenía órdenes directas de Trujillo y Johnny Abbes García. De lo contrario, nos hubieran liquidado a todos.”

Su asesinato causó una gran conmoción en la República Dominicana y fue el principio del fin del régimen. El año siguiente, Trujillo fue también asesinado.

Así eran las hermanas Mirabal

Aída Patria Mercedes, llamada así por haber nacido en la fecha de independencia de su país, se casó a los 17 años con un hacendado. Profundamente religiosa, fue madre de cuatro hijos: Nelson Enrique, Noris Mercedes, Raúl Ernesto y Juan Antonio. El gobierno subastó todas sus pertenencias, incluida su casa. Fue asesinada a los 36 años.

Minerva, graduada en Letras y Filosofia, y doctora en Derecho, fue madre de dos hijos: Minerva Josefina y Manuel Enrique.  A pesar de haber concluido sus estudios con honores, pospusieron otorgarle la licencia para la práctica profesional y le pusieron impedimentos para  ejercer su profesión. Fue asesinada a los 34 años.

Antonia María Teresa, graduada en Matemáticas y técnica agrimensora (topografía agrícola), fue madre de una hija: Jacqueline. Fue asesinada a los 25 años.

María Teresa declaró que en la lucha “Se arriesga la vida sin pensar en posibles beneficiosos personales, ya que el principal motivo por el cual luchamos es la anulación completa de los privilegios […] Quizá lo que tenemos más cerca es la muerte, pero esa idea no me amedrenta: seguiremos luchando por lo justo.”

Por su parte, Patria afirmó: “Esta no es sólo una causa para hombres, sino también para mujeres…” y con mucho valor “…No podemos dejar que nuestros hijos crezcan en este régimen corrupto y tiránico. Tenemos que luchar en su contra, y yo estoy dispuesta a darlo todo, aún mi vida si es necesario.

Las hermanas están enterradas en Ojo de Agua, en la ciudad de Salcedo. El lugar se ha convertido en un museo  abierto al público. La escritora estadounidense-dominicana Julia Álvarez escribió una novela basada en su historia En el tiempo de las mariposas (In the time of butterflies), llevada posteriormente al cine por Mariano Barroso. Dedé, la hermana superviviente, crió a sus hijos y a los de sus hermanas. Sobrevivió para contar lo que ocurrió.

En la La fiesta del Chivo (Alfaguara, 2000), Mario Vargas Llosa recrea el asesinato de Rafael Leónidas Trujillo y sus consecuencias para los habitantes de la isla dominicana, con una reflexión sobre cómo fue la dictadura en la década de 1950.

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