El pasado 13 de abril Avivah Wittemberg-Cox, colaboradora de la revista Forbes, publicaba un artículo titulado: “What Do Countries With The Best Coronavirus Responses Have In Common? Women Leaders”. En el artículo habla de la gestión de la pandemia del Covid-19, por siete de las diez mujeres que lideran países en el mundo, el resto, la mayoría, está liderado por hombres. Citaba a la canciller Alemana Ángela Merkel, a las primeras ministras de Islandia, Noruega, y Finlandia, a la de Dinamarca, la de Taiwan y la de Nueva Zelanda. Destacando que su éxito se había producido por la prontitud con la que habían tomado medidas, evitando que el virus se extendiera, por la forma que habían utilizado para transmitir confianza a sus administrados y por la claridad y cercanía de sus mensajes. Igualito que en otros sitios ¿verdad?
En el artículo la señora Wittemberg-Cox, afirma que las mujeres tienen lo que se necesita cuando las cosas se complican, y muestran una forma alternativa y atractiva de ejercer el poder.
Aunque evidentemente esto no es un estudio científico, pone de manifiesto, aparte de su opinión sobre este tema, las pocas mujeres que dirigen el mundo y las pocas mujeres que hay realmente en puestos de responsabilidad.
Si hay un tema en el que muchos hemos coincidido desde que se publicó el artículo, entre las que me incluyo también, es que no solo en este ámbito, sino en casi todos, hablando en general, las mujeres lanzan sus mensajes de forma más clara y mucho menos belicista, pierden menos tiempo en lanzar mítines o soflamas vacíos de contenido y se centran en mensajes claros, concretos y sencillos. Saben que lo que cuenta es ponerse manos a la obra.
Ya se algunos pensarán que este no es el momento, como en tantas otras cosas, pero, la verdad, sigo observando, por ejemplo, que las personas que van al supermercado y hacen compras grandes, con listas considerables, en muchos casos para su familia y para sus mayores, en su mayor parte, son mujeres. Yo voy todas las semanas al supermercado y las que llevan compran enormes y para toda la semana, siguen siendo mayoritariamente mujeres.
Me comentaba una amiga que su hijo iba de vez en cuando al supermercado, a por cervezas, vino, chocolate…, o a comprar alguna cosa puntual. Siempre le preguntaba, que si quería que trajera algo, lo que ella aprovechaba para encargarle la típica cosa que se olvida. Pero un día decidió decirle. –“si, mira, vete hoy a primera hora, o a la hora de la comida, con toda esta lista -que era para toda la semana- de una compra relativamente grande (porque son seis de familia) y así no tengo que ir yo, que tengo mil cosas que hacer. En ese momento el hijo con una expresión que ya avanzaba lo que la madre esperaba, la respondió, “no déjalo, para esa compra mejor vete tú”. Claro no es lo mismo comprar siete apeteitos que ir con una lista y tirarte una hora y media haciendo la compra y luego pasarla toda ella por caja. Esto no quiere decir que no haya hombres haciendo la compra de la semana, pero, la realidad, es que esas grandes compras, donde se tiene en cuenta todo para familia e incluso para padres, mayoritariamente están siendo realizada por mujeres.
Además de eso, sí que creo que las mujeres son más prácticas. No se pierden en diseñar estrategias complicadas, con grandes pérdidas de tiempo que al final no llevan a nada, sino que la estrategia una vez evaluados todos los parámetros, es ponerse manos a la obra, sin perder un minuto, de forma sencilla, y práctica, cosa a la postre mucho más efectiva.
Otra cosa que también comento con amigas, vecinas conocidas, y que me deparará críticas es, que sin perjuicio de los momentos de esparcimiento y de dedicación a ciertas actividades, este tiempo está siendo aprovechado mucho más por nosotras para realizar las típicas cosas que nunca te dan tiempo en la casa, y que ahora, la verdad, tampoco, porque la mayor parte tengamos mucho tiempo porque, si trabajas en casa, te encargas de la casa porque en muchos casos las personas que nos ayudan o no vienen o vienen menos, tienes hijos y estás pendiente de los padres, pues no queda casi tiempo y, aun así, se está aprovechando para hacer limpieza general, para vaciar armarios, cajas, tirar cosas, arreglar otras.., cosa que, en el caso de los hombres se está utilizando más para, aparte de realizar sus obligaciones laborales y una cierta ayuda en casa, acometer actividades mucho más lúdicas tipo, ver un montón de películas o series, jugar a la play station, (muchos de ellos se han comprado la play nueva). Dedicar más tiempo al deporte, a hacer platos de gourmet, más que los del día a día. A tocar sus instrumentos, o hacer cursos a distancia, en fin, lo que se podría llamar actividades creativas en lugar de actividades necesarias, pero mucho menos lúdicas.
Pero tampoco la pandemia va a cambiar estas cosas en un par de meses, aunque sí que he de decir que me comentan amigas y conocidas y yo también lo estoy viviendo en mis carnes que nuestros chicos, maridos, hijos … sí que se están lanzando a algunas cosas, como la cocina, que la verdad, en mi caso, agradezco mucho, porque es lo que menos me gusta, por lo cual, cada comida que prepararan ellos para mi miel sobre hojuelas.
Como hemos dicho otras veces “No se ganó Zamora en una hora”

Gracias por el ultimo párrafo!. En todo caso lo que esta en los cajones esta en los cajones y lo que esta en los armarios esta en los armarios, no entiendo porque el hecho de tener tiempo debe modificar eso.
En cuanto a las lideres mundiales, y yo firmo hoy por un mundo dirigido por mujeres, si la “forma que utilizan para transmitir confianza a sus administrados y la la claridad y cercanía de sus mensajes” se repitiera en la vida cotidiana y de pareja el mundo sería un paraíso para los hombres, pobres despistados!
Muchas gracias Eduardo por decirnos tantas cosas en un solo párrafo.
Lo que de verdad nos gustaría transmitirte es que necesitamos el apoyo de los hombres para poder llegar a dirigir cualquier cosa y que, si en el mundo cotidiano, como parece deducirse de tus palabras, no sabemos transmitiros esa confianza, es quizá porque no se da la coyuntura adecuada para ello.
En todo caso, seguramente gracias a hombres como tú podemos ser siempre nosotras.
Gracias de nuevo