Han traído al Gran Hotel Inglés, de Madrid, situado en la calle Echegaray 8, durante unos días, los cupcakes que se han hecho famosos porque son los que venden en la pastelería preferida de  Carrie, Magnolia Bakery, en la serie Sexo en Nueva York.

Yo no vi la serie en su momento. La vi después y no todas las temporadas. Si he visto las dos películas que, sinceramente, me hicieron pasar un rato muy agradable.

Los cupcakes para los españoles no serían mucho más que una magdalena o un bizcocho ilustrado y todos sabemos que en España tenemos unos dulces de morirnos, en todas las épocas del año y en todas las partes de la geografía española- sin ir más lejos la famosa torrija de Semana Santa, por lo menos para mí, es un verdadero delirio- pero como lo cortés no quita lo valiente  la idea de irnos una de esas mañanas soleadas y tan bonitas de Madrid tres amigas a tomarnos un cupcake a Magnolia Bakery, ir andando hasta el centro de Madrid y degustar el famoso dulce junto con un café, nos sedujo bastante.

Han hecho, en una especie de anejo al hotel, una ambientación similar a Magnolia Bakery. Ya sabemos que los americanos, como ingleses, holandeses y algunos otros más saben vender sus cosas como nadie y, aunque los demás les demos mil vueltas en muchas cosas, ya se sabe que o lo vendes bien, o literalmente no te comes ni una rosca. Es por ello seguramente que aun siendo un día de diario el sitio estaba bastante lleno. Nunca deja de sorprenderme la de gente que hay por la calle en Madrid durante las mañanas de un día laborable.

El tomarnos los cupcakes no nos hizo exactamente situarnos en el ambiente de la serie, porque tampoco es para tanto, aunque los cupcakes, sobre todo el de vainilla con bizcocho de vainilla, nos gustó bastante, pero nos hizo pasar un rato muy agradable en un sitio muy confortable.

El lugar tiene unas mesitas redonditas que invitan a la charla y la conversación. Además, el hotel donde se ubica es uno de los hoteles más antiguos de Madrid. Ha sido rehabilitado y lo han dejado realmente bonito. Me encantan los hoteles porque me trasladan a otras épocas, a las vacaciones, a lo lúdico.

Ninguna de las tres necesitamos sentirnos como las chicas de Sexo en Nueva York, para nosotras Madrid no tiene nada que envidiar a New York, pero pasar un rato agradable y de charleta con las amigas es algo que nos alegra el corazón y nos alarga la vida. Ya sabéis nada como contar cosas e intercambiar ideas y opiniones entre nosotras para olvidarnos de todo lo malo. Y este de los cupcakes es un bonito plan.