“Tu marca personal es lo que dicen de ti, cuando tú no estás delante”. Jeff Bezos

Todos sabemos que el éxito de un producto o un servicio en el mercado depende de un adecuado márketing, publicidad y de la imagen, reputación y marca del producto. Esto se extiende a casi todo: a las ideas, los países, la historia, el poder, la política, las religiones, el mundo académico e investigador… y por supuesto a las personas.

Si nuestro objetivo es posicionarnos en el mundo laboral, artístico, político, académico o de las relaciones humanas (en cualquiera de sus ámbitos, no solo en el profesional) tener una marca personal adecuada es clave.

Nuestro objetivo es conseguir que los demás, aquellos con quienes vamos o queremos interactuar, nos conozcan y nos reconozcan; sepan las cualidades en las que sobresalimosseamos relevantes para ellos; nos perciban como diferentes; y valoren esa diferencia.

Visibilizarnos y “vender” de manera honesta y eficiente nuestras capacidades y potencial

Una marca personal bien construida atrae y llama la atención.  Es el primer paso -casi un imán-  en el filtro para poder ser elegidos en aquello por lo que estemos luchando. Y  asociamos inconscientemente una marca fuerte con conceptos como: credibilidad, diferenciación, influencia, valía, visibilidad, competencia personal, profesionalidad, expertís, confianza, glamour… y, en definitiva, valor.

Cada vez que alguien con una marca personal fuerte habla, se presenta o escribe, esta promoviéndose a sí misma y está dando pasos para conseguir su objetivo, el que sea.

Si tu objetivo es la mejora laboral o simplemente tener una oportunidad de trabajo, cuanto más te diferencies, destaques y te posiciones como un buen profesional, mucho mejor.  Crear y gestionar tu marca personal es el medio.

¿Cómo empezar?

El objetivo es visibilizarte y a la vez conseguir que los demás te identifiquen con la imagen, capacidad o conocimiento  que a ti te interese (ser un referente en el teatro alternativo, en marketing relacional, en innovación, en compromiso social,  en literatura femenina medieval, en física cuántica, en esfuerzo y constancia…)

  1. Debes conocerte bien. Conocer por una parte  tus fortalezas y tu potencial y, a la vez, tus debilidades y perezas. Y saber cómo te ven, cómo eres percibida y con qué adjetivos te definirían los demás.  Cómo te ves y cómo te ven.

2. Definir  de manera concreta tu meta es imprescindible para la mayoría. Qué quieres, qué sueñas, dónde quieres llegar y  dónde no quieres llegar.  Cuánto quieres trabajar para lograrlo y dónde pones los límites.

3. También es imprescindible lograr que encaje aquello en lo que, por tus características, puedes sobresalir con aquello que te interesa, con tu meta final. Tu marca debe estar ligada a tus fortalezas,  cualidades y a aquello que te apasiona, junto con las oportunidades  y metas que podrías alcanzar. Lo que quieres con lo que puedes.

4. Es importante que conozcas el mejor camino para ti para llegar a esa meta, y que sepas con realismo cómo estás situada en ese camino. Define una estrategia ambiciosa y realista, que luego -según tu experiencia- se irá modificando, a medida que avances hacia tu objetivo.

5. Observa, analiza e inspírate en los referentes del ámbito que te interesa, aprende del porqué de sus éxitos y analiza los aspectos que menos te gustan o que te parecen equivocados. 

 

Sugerencias para crear tu marca

Según la marca que quieras construir y para qué la enfoques:

  1. Prepara un CV diferente, creativo, no aburrido y en el que tu expertise, lo que te hace diferente como persona y profesional, destaque. Incluye una foto que visualmente te defina.

2. Adecua tu perfil de LinkedIn y en las redes sociales, si es positivo para tu objetivo.

3. Publica en Internet o en papel, escribe un blog, ten presencia en los medios de comunicación, sé ponente en congresos y jornadas, participa en una exposiciòn…

3. Cultiva las relaciones sociales, haz networking y procura -de una manera inteligente y prudente- ser conocida por las personas de referencia en el ámbito de tu interés.

4. Ten visibilidad entre aquellos que están, en un puesto u otro, en el mismo camino donde  está tu objetivo. Que conozcan tus potencial y tus logros. Y genera empatías en ese mundo.

5. Utiliza tu ilusión, tu energía y tu talento, a la vez que la confianza en ti misma, para avanzar. Cree en ti, sé constante y siéntete la mejor o entre las mejores.

La marca personal es la huella de ti que vas dejando, aquello por lo que se te reconoce y que te identifica… y mucho más. Una marca  fuerte es clave para el empoderamiento, tan necesario, de la mujer.

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