Marianne von Martinez, conocida como “la pequeña española“,  fue una compositora, soprano e intérprete de teclado del Clasicismo, discípula de Joseph Haydn.

Nació en Viena en 1744. Fue bautizada con el nombre de Anna Catherina, aunque posteriormente eligió ser llamada Marianne. Su abuelo fue un soldado español que se exilió en Nápoles, tras la guerra de sucesión española, ya que apoyó al pretendiente austriaco.  Su padre, Nicolás Martínez, inició una carrera militar que le llevó a Alemania  y al imperio austrohúngaro. Allí entró al servicio del nuncio papal en Viena, como maestro de ceremonias. En su mismo edificio de la Michelerplatz, vivía la familia Esterhàzy; Pietro Trapassi, el más famoso libretista del siglo XVIII, conocido como Metastasio; y un joven Joseph Haydn, doce años mayor que Mariana.

Metastasio se dio cuenta del talento y potencial de Mariana. Convenció a sus padres, para que recibiera lecciones de teclado con Joseph Haydn, de canto con Nicola Porpora, y de composición con Johann Adopph Hasse y con el compositor de la corte imperial Giuseppe Bonno; una excelente educación que decidió su destino.

En la corte de Viena

Muy niña empezó a actuar en la corte imperial. “Atraía la atención con su voz y forma de tocar el teclado”. Cuando se hizo mayor, tocó en numerosas ocasiones para la emperatriz María Teresa. Por su forma de tocar el clave fue comparada con Bach. También destacó como intérprete de piano.

Su relación con Metastasio pasó de ser su pupila y protegida,  a ser después colegas y a hacerse cada vez más íntima hasta convertirse en amantes, a pesar de que este era 40 años mayor.  Mariana y su hermana cuidaron del poeta  hasta su muerte en 1782 y él  les dejó toda su fortuna. Con esta herencia, las hermanas Martínez escalaron en la sociedad y empezaron a organizar semanalmente en su casa veladas musicales con los mejores músicos, que se hicieron famosas en toda Viena.  Fueron asiduos J. Haydn, el tenor irlandés Michael Kelly, W. A. Mozart, que escribió sonatas a cuatro manos para ser interpretadas con Mariana, Martín y Soler,  y un joven Beethoven, entre otros genios.

En 1773 fue admitida en la Academia Musical de Bolonia (L’Accademia Filarmonica di Bologna) y  nombrada  doctora Honoris causa en Padua.  En 1790, abrió una famosa escuela de canto.

Compositora de más de 200 obras

Mariana destacó principalmente como compositora.  Escribió más de doscientas obras:  cuatro misas, seis motetes, dos oratorios Santa Elena al Calvario e Isacco, figura del Redentore“, con textos en italiano escritos por Metastasio, una colección de cantatas, tres sonatas, un concierto para teclado y una sinfonía,  además de varias piezas para voz, compuestas  posiblemente   para ser interpretadas por ella misma. Estas piezas contienen muchos pasajes de coloratura, saltos de grandes intervalos y trinos, lo que sugiere que poseía una excelente técnica y una gran capacidad vocal como soprano.

Su oratorio Isacco figura del redentore fue estrenado en 1882, junto a obras de J. Haydn, W. A.Mozart, L. Beethoven y G. F. Haendel, e interpretado por los solistas Caterina Cavalieri y Ludwig-Fischer.

Aunque su carrera musical fue muy profusa y activa, y aunque era muy admirada y popular como intérprete y compositora,  nunca se la tomó tan en serio como a sus colegas masculinos y ella misma, por los prejuicios asociados a su condición de mujer, intentó mantener un perfil adecuado, es decir, bajo.   Por otra parte, a pesar de su calidad, su obra no ha sido suficientemente comprendida y valorada, probablemente por comparación con las de los grandes genios musicales de su tiempo.

Murió en 1812. Tenía 68 años.

Más información, en Historia de la sinfonía, Mujeres en la historia, wikipedia  y Biblioteca Nacional de España