Iniciamos el viaje, nuestro fascinante viaje. La música siempre nos va a acompañar.  Empezamos con el gran Duque Blanco y su obra de referencia de 1971: Hunky Dory. Palabras mayores. Obra maestra. Año de pelo largo y lacio, imagen a lo Greta Garbo, poder y sensibilidad.

  Hunky dory está compuesto por diez canciones escritas por David Bowie más un ‘cover’ -“Fill your heart“, de Biff Rose y Paul Williams-. Menos eléctrico y más acústico, casi folk-pop con mayúsculas.

Arranca con la mítica “Changes“, una declaración de intenciones de lo que será la carrera de Bowie en el futuro (cambios y búsqueda permanente) con ese “in crescendo” que atrapa y cambios de ritmo arriba y abajo, pura poesía musicada. La frescura es la premisa en esta canción casi salida de un poema de Arthur Rimbaud, donde su consigna acerca de los cambios vividos se convirtió en un himno generacional. Los pianos y sensuales saxos engrandecen esta canción que mantiene una dulce inocencia en apenas tres minutos y medio.

Sigue con “Oh! You pretty things“ y “Eight line poem” romanticismo a golpe de cambios de voz. Y a continuación, con un dibujo de piano delicado y cambiante, con violines brillantes, aparece una obra maestra mayúscula: “Life On Mars?”. Sobran las palabras, escuchadla y dejaros llevar por su melodía. Así describió Bowie al personaje principal de ‘Life on Mars?’: “Creo que ella está decepcionada con la realidad; que aunque vive deprimida por la realidad, le han dicho que hay una vida mucho mejor en alguna parte y vive en una amarga decepción porque no tiene acceso a ella”. Avanzamos y “Kooks” nos acaricia con sus aires de suave cabaret que nos lleva, acto seguido, a “Quicksand” puro pop acústico en la que, si tenéis paciencia, podréis apreciar como la guitarra acústica, el piano y nuevamente los violines dialogan entre sí.

Llegamos a la única versión, la optimista “Fill Your Heart”. Y aparecen los homenajes: la peculiar “Andy Warhol” sobre el artista neoyorquino que, a su vez, da paso a “Song For Bob Dylan” y la trilogía finaliza con “Queen Bitch” con Lou Reed y la Velvet Underground en el punto de mira, la canción más eléctrica, canalla y chulesca del disco que anuncia la reencarnación próxima de Bowie en Ziggy Stardust. Todo acaba con la sensible “The Bewlay Brothers”.

Hunky Dory fue el primer disco en el que se conforma la banda ficticia The Spiders From Mars, tan importante en los próximos pasos de Bowie: Mick Ronson en la guitarra, Trevor Bolder en el bajo, actuando también como trompetista, Mick Woodmansey en la batería y el importantísimo Rick Wakeman en el piano, que fue fundamental en el sonido que nos presentó Bowie para este álbum.

En Hunky Dory aparecen los ángeles y demonios del propio Bowie. Pura sensibilidad y poesía. Atrévete a emocionarte con él. Te canta a ti estableciendo una relación de complicidad directa. Nueve perlas y dos joyas absolutas, y portada nebulosas de diva de los años veinte. Grande muy grande.

Antoinette de Clichy