Cada 17 de febrero celebramos San Antón, patrón de los animales. Ese día es tradición, tanto en Madrid como en muchas otras partes de España, llevar a los animales para que los bendiga el Santo y comprar los famosos panecillos de San Antón. Todos los años miles de personas acuden, solas o junto a sus mascotas, para que las bendigan.
La tradición cuenta que, cuando fallecieron sus padres, San Antón vendió lo que tenía y lo repartió entre los pobres y necesitados. A partir de ese momento, llevó una vida monacal, apartado de lo mundano, el ruido y el consumismo, y se dedicó a la meditación, el sosiego y la penitencia. Su relación con los animales vino porque le apasionaban y se encargaba de cuidar a todo animal que se le acercaba. Si estaba herido no lo dejaba marchar hasta que estaba completamente curado. A través de ellos y de la observación de la naturaleza parece que el santo encontró la sabiduría y el camino hacia el amor.
La bendición de San Antón es muy popular en España y sobre todo en Madrid, Como mi marido estudió en el colegio de San Antón, situado en la calle Hortaleza, todos los años, siguiendo la tradición ya iniciada por su padre, acude a primera hora a comprar los panecillos. 
Un año en que el día 17 fue sábado acudimos con nuestra perrita. Fue increíble ver la enorme cola que todos los años se forma para comprar los panecillos y bendecir a nuestros pequeños o grandes, y en todos los casos, muy queridos, compañeros.
Los panecillos tienen su origen en los panes que comía San Antón en sus largos períodos de ayuno. El pueblo, los fieles, se los ofrecían al santo para que bendijese a sus animales y expulsara las plagas. A toda mi familia nos encantan porque, aunque aparentemente son un poco toscos y muy secos, tienen un sabor buenísimo. Los que compramos en la iglesia de San Antón llevan estampada la figura del Santo, pero he leído que en otros casos también se suele estampar una cruz.
La tradición nos dice que después de la bendición de los animales debemos guardar al menos un panecillo junto con una moneda durante un año, porque eso nos traerá fortuna. Yo lo hago todos los años. Pongo una moneda en el panecillo, lo envuelvo en un pañuelo y lo meto en un cajón hasta el año siguiente.
Recientemente se ha cedido la iglesia de San Antón en Madrid al padre Ángel, fundador de los Mensajeros de la Paz. En esa iglesia barroca del arquitecto Pedro de Ribera, ha creado un proyecto para personas sin hogar o que necesitan alguna ayuda. La iglesia está abierta las 24 horas del día, para que cualquier persona sin hogar pueda quedarse dentro de ella, recibir apoyo o ser escuchado.
El día que fuimos con nuestra perrita, el padre Ángel iba a dar misa y la calle estaba desbordada. La conjunción Padre Ángel, mascotas y San Ántón es fantástica. Las personas de bien cuya vida es darse a los demás, sean del signo, creencia y cultura que sean, siempre tienen gente que les quiere y dispuesta a seguirles.




Hola hay una errata.
Todo es correcto excepto la fecha, es el 17 de enero.
ENERO.
Muchas gracias por el comentario.
Tienes toda la razón, es el 17 de enero. Ha sido un lapsus.
Aprovechando que es hoy os animamos a acercaros a comprar los panecillos y, si os acompaña vuestra mascota, mucho mejor. Además tendréis la oportunidad de ver la fantástica labor que hace el padre Ángel.
No os olvidéis de guardar un panecillo con una moneda para que la fortuna os acompañe durante el año.