Hace un año por estas fechas prenavideñas, cuando suelo dedicar un 20-30% de mi tiempo a la búsqueda y compra de regalos, pensé en comprarle a mi marido una nueva televisión para el salón. Aunque está en una zona común, él es con diferencia quien más la usa y disfruta. Aún teníamos una Sony “antigua”, de las que no tienen conexión a Internet, que funcionaba perfectamente, pero cuando queríamos ver alguna serie o película de Netflix o de Prime, teníamos que conectar el PC a la tele y resultaba incómodo.
Como casi siempre que decido comprar algo, hice una búsqueda y comparativa minuciosa no sólo de marcas y precios, sino sobre todo de prestaciones. Para resumir diré que me encontré en una disyuntiva difícil de resolver: las televisiones que incorporaban la tecnología de pantalla que yo quería (OLED) eran como mínimo de 50¨ y yo no quería semejante mamotreto en mi salón.
Amazon Fire TV Stick
Entonces vi en Amazon la oferta de un dispositivo, el Amazon Fire TV Stick, que prometía convertir cualquier TV HD en una Smart TV ya que le daba la conectividad y la capacidad de procesamiento y memoria para ejecutar apps que las televisiones antiguas no tienen. Además el precio era imbatible: 29,99€ para clientes Prime. Teniendo en cuenta la fantástica experiencia que he tenido con el e-reader de Amazon, el Kindle, me decidí a comprarlo y puedo decir que, un año después, seguimos con la misma televisión en el salón y nadie echa de menos una Smart TV.
Con el Fire TV Stick puedes ver todas las plataformas de streaming habituales como Netlix, Prime Video o Movistar+ (falta HBO pero dicen que se incorporará en breve) en la televisión y gestionarlas con un único mando. Además hay disponibles un montón de aplicaciones de terceros que van desde apps de cocina a videojuegos, aunque yo nunca he usado ninguna.
Para ponerlo en funcionamiento simplemente hay que conectarlo a un puerto HDMI de tu televisor, enchufarlo a la corriente a través de un adaptador que se conecta al stick mediante un cable micro USB y seguir las instrucciones que aparecen en pantalla. Para conectarse a Internet, buscará las redes wifi disponibles y las mostrará en un listado, eliges la de tu casa, introduces la contraseña y ya lo tienes instalado. No es necesario que introduzcamos el usuario y contraseña de Amazon ya que viene preconfigurado con la cuenta desde la que lo hemos pedido. Si no queremos que ocurra esto, hay que marcar que es un regalo cuando se pide.
Viene con varias apps por defecto como Netflix o Prime Vídeo. Evidentemente para poder ver Netflix tendrás que introducir tus credenciales en dicha plataforma como cuando accedes desde cualquier otro dispositivo. Si eres cliente Prime de Amazon tienes acceso ilimitado a miles de películas y episodios de series de televisión, así como a más de dos millones de canciones sin anuncios con Prime Music.
Una vez conectado, ya podrás navegar con el pequeño mando que incluye para su manejo como si se tratase del menú de una Smart TV. La interfaz es muy sencilla e intuitiva. Hay una función que me encanta y es la de poder buscar cualquier película o serie en todas tus plataformas a la vez, en vez de tener que ir de una en una.
Hace un año yo me compré el Fire TV Stick Basic Edition que Amazon ha dejado de comercializar porque ya ha sacado dos versiones mejoradas del producto. El Amazon Fire TV Stick con mando por voz Alexa en el que el mando del Fire TV Stick tiene un micrófono incorporado que sirve para dar las ordenes de voz. Gracias a esta función, puedes utilizar tu voz para navegar por los menús del Fire TV Stick, pedirle que busque cualquier serie o película, o controlar la reproducción de lo que estás viendo. El otro es el Amazon Fire TV Stick 4K Ultra HD también con control por voz Alexa pero que además permite la reproducción de contenido 4K.
Cuando me compré el Fire TV Stick, Amazon daba la opción de comprar por 14,99€ un accesorio, el Adaptador Ethernet para Fire TV Stick Basic Edition, para conectar el Stick a uno de los puertos del router. Como yo tengo el router de fibra al lado de la televisión, me lo compré y la experiencia de uso no puede ser mejor. Sin embargo es curioso, Amazon ya no lo comercializa. Desconozco la razón.
Para terminar os diré otra de las ventajas de este pequeño gadget: te lo puedes llevar de vacaciones y convertir la televisión que sea en una Smart TV. Simplemente te conectas a la nueva Wifi y punto. Me parece muy útil para estas fechas en las que muchos nos desplazamos para celebrar la Navidad en familia. ¿No os parece?

Gracias por el artículo, !por fin voy a poder ver cómodamente esas series de las que todo el mundo habla! Además de decirle a mi hijo que no es necesario cambiar de tv…
Nos encanta que el artículo te haya sido de utilidad, Marta. Ahora que cada vez hay más conciencia social sobre el control del consumo, todo lo que permita prolongar la vida útil de las cosas será muy bien recibido en esta revista.