Llevo más de 15 años practicando pilates. Empecé porque tenía fuertes dolores de espalda, sobre todo al final del día. El traumatólogo me aconsejó que nadara, pero la natación requiere bastante tiempo: ir hasta una piscina; desmaquillarte, si es un día que vienes de trabajar; secarte el pelo cuando terminas…. Alguien me habló de pilates y me lancé a probarlo.
Empecé con una de las pioneras en traer este método a Madrid, Mercedes Varela, en una clase reducida y en una época en la que poca gente lo conocía y lo practicaba. Cuando llevaba relativamente pocas sesiones, me empecé a sentir mucho mejor y, sobre todo, empecé a no tener ya esos dolores de espalda al final del día. Al poco tiempo, me quedé embarazada de mi tercera hija y continué practicándolo casi hasta el séptimo u octavo mes, ya que me encontraba bien.
Cuando nació mi hija tuve que suspenderlo, porque con tres hijos y un trabajo al que tenía que dedicar muchas horas, no me daba tiempo, pero, en cuanto pude, lo retomé. En aquel momento solo podía practicarlo un día a la semana, los viernes. Y aunque llegaba con la lengua fuera, estresada y exhausta de toda la semana, al terminar la clase me sentía renovada, llena de energía. Desde entonces he tenido varias profesoras y profesores estupendos, algunos de ellos procedentes del mundo de la danza. Ahora practico pilates, siempre con el método Stott, dos veces por semana, a última hora del día. Normalmente combinamos suelo, máquinas e incluso Redcord (TRX), que también es fabuloso y está basado en principios parecidos. 
Aunque afortunadamente se ha popularizado mucho, sigue siendo una disciplina un poco cara. Para hacerlo bien, se requiere que los grupos sean reducidos, máximo cuatro personas. Aun así, merece la pena quitarse ese dinero de otra cosa y gastárselo en este ejercicio tan beneficioso: te corrige posturalmente, te sientes ligera y flexible, te encuentras más ágil y relajada… y te ayuda a mantenerte en forma. A estar bien.
Os sugiero que busquéis un sitio garantizado, con buenos profesores. Como todo en esta vida, requiere esfuerzo, disciplina e ilusión, pero los resultados os sorprenderán.

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