El pasado jueves 16 de mayo el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una Orden Ejecutiva (el equivalente a un Decreto-Ley en España) que declara oficialmente una “emergencia nacional” en el sector de las telecomunicaciones y autoriza al Departamento de Comercio a “prohibir transacciones que supongan un riego inaceptable” para la seguridad nacional. El Departamento de Comercio no tardó en reaccionar declarando ese mismo día al diario The Wall Street Journal la inclusión de la tecnológica china Huawei en la Entity list. Esta lista incluye todas las compañías con las que las empresas estadounidenses no pueden trabajar.

Esta es otra batalla de la guerra comercial entre Estados Unidos y China en la que sector tecnológico es clave. En especial, en el desarrollo y despliegue de las redes 5G (¿recordáis la entrada sobre el tema? ) Estados Unidos, sin empresas líderes en esta tecnología, está en manos de compañías europeas, como Ericsson y Nokia, pero sobre todo chinas, como Huawei. Así que, para evitar su participación en el despliegue de una infraestructura tan crítica, la Administración de Estados Unidos acusa a la compañía china de espionaje y aunque ésta insiste en su inocencia y pide pruebas que lo confirmen, la realidad es que la legislación china supedita la actividad de cualquier empresa a las órdenes del Partido Comunista. Ergo…

A pesar de que esta medida no tiene por qué tener una implantación inmediata, Google decidió suspender con Huawei aquellos negocios que requieran transferencia de hardware y software, salvo aquellos cubiertos por licencias open source.

En algunos medios opinan que todo esto no es más que un órdago de Trump para tener la sartén por el mango en futuras negociaciones con China. Pero China tiene muchas posibilidades de devolver la pelota a Estados Unidos, por ejemplo paralizando la exportación de tierras y minerales raros que resultan imprescindibles para la producción de muchos productos electrónicos, incluidos los teléfonos móviles o sistemas de armamento o interviniendo en la fabricación de los iPhones (todos se fabrican en China) o poniendo altos aranceles a su venta. De hecho, desde que empezó esta historia la cotización de Apple ha descendido más de un 3% en la Bolsa de Nueva York.

El martes 21 de mayo la Administración estadounidense ha dado tres meses de tregua a esta guerra con Huawei con el fin de “dar al sector tiempo para organizarse de manera diferente”. Seguiremos minuciosamente este “culebrón” porque a España le puede afectar mucho. Pero eso lo dejo para una nueva entrada.

Si dentro de tres meses progresa el veto de Google, los nuevos smartphones de Huawei ya no podrán usar el Android de Google ni tendrán acceso a sus aplicaciones (YouTube, Gmail, Maps, etc.) Así que si tenías planes de comprarte un nuevo teléfono inteligente Huawei, mi recomendación es que de momento no lo hagas. Espera un poco a ver cómo discurren los acontecimientos.

Pero ¿qué pasaría con los smartphone Huawei existentes? En estos terminales, tal y como confirmó la propia Google, tanto el sistema operativo (Android) como todas las aplicaciones, también las de Google (YouTube, Google Maps, Google Drive, Chrome, Gmail…), así como la descarga de aplicaciones desde Play Store seguirán funcionando de la misma forma que en cualquier otro smartphone Android del mercado. El problema es que el sistema operativo Android de estos terminales dejaría de actualizarse. Esto significa que no podrían incorporar nuevas funcionalidades ni, lo que es más problemático, corregir problemas de seguridad. Sin embargo Huawei ha comunicado que en cualquier caso “continuará aportando actualizaciones de seguridad a los modelos existentes de Huawei y Honor, así como a las tabletas, incluyendo aquellos ya vendidos y los que se encuentran en stock en el mundo”. Y aunque Google Play siguiera ofreciendo aplicaciones a los actuales dueños de terminales, hay que recordar que éstas se actualizan paralelamente a las nuevas versiones de Android, así que llegaría un momento en el que los desarrolladores dejarían de actualizarlas para las versiones antiguas. Vamos, que de momento no tienes que preocuparte, aunque si finalmente se produjera el veto, es posible que tengas que cambiar tu terminal debido a una obsolescencia temprana.

Si eres propietario de un smartphone Huawei debes saber que no estás solo. En España Huawei es líder de mercado con una cuota del 28,3%, por encima de Samsung con el 27,2%  y de Apple con el 10,7%.