Adéle nació en París en 1830. Fue la quinta hija de Víctor Hugo, el gran escritor francés del Romanticismo, y uno de los mayores intelectuales y literatos de Francia y de la Europa del siglo XIX.
Era la más pequeña. Vivió una infancia tranquila y en contacto frecuente con intelectuales y artistas. Tocaba el piano y posaba para ellos.
A los 16 años se enamoró de un escultor bastante mayor y con fama de maltratador, Jean-Baptiste Augustin Clésinger. En su diario, escribió ingenuamente: “(…) ¿Qué sentí? ¡Clésinger! Recuerdo la última vez que te vi. Fue en París. Te amé. Estuviste cerca de mí toda la noche, me cortejabas, estabas absorto en mi amor ¡Eras un genio! ¡Había genio en tus manos, genio en tus ojos! Cuando estabas conmigo, era feliz.“
Albert Pinson, su obsesión
Cuando en 1851, Luis Napoleón Bonaparte, entonces presidente de la República Francesa, dio un golpe de estado para convertirse en el emperador Napoleón III (futuro marido de la aristócrata española Eugenia de Montijo), su padre, por discrepancias políticas, decidió exiliarse, primero en Bruselas y después en Guernsey, una isla situada en el Canal de la Mancha. Allí Adèle se enamoró del oficial de la marina británica Albert Pinson.
Cuando cumplió 25 años, Albert le propuso matrimonio. En un primer momento ella no aceptó. Poco después, quiso reconciliarse con él, pero el oficial declinó seguir relacionándose con ella y continuó su carrera militar. A partir de su rechazo, Adéle empezó a sentir una obsesión romántica cada vez más fuerte y desequilibrada por Pinson. Allá donde iba destinado: Bedfordshire (Inglaterra), Irlanda y sobre todo Halifax (Nueva Escocia, Canadá) y Barbados, Adèle iba tras él. Su familia no siempre sabía dónde se encontraba, ni podía estar con ella.
Sus hermanos mueren trágicamente. Ya en 1839 su hermana mayor, Léopoldine, había muerto ahogada con su marido, Charles Vacquerie, durante su viaje de bodas. Léopoldine accidentalmente se cayo al río y se ahogó porque sus faldas mojadas pesaban demasiado y la empujaron hacia el fondo. Su marido falleció intentando salvarla. Ella tenía 19 años. La historia fue tan trágica, que se convirtió en un referente del amor romántico.
A media que la reputación de Pinson empeoraba -libertino, diferentes amantes, deudas de juego…- la fijación y las fantasías de Adèle aumentaban. Tenía alucinaciones sobre su presunta relación, y empezó a mostrar signos, cada vez más graves, de esquizofrenia y de erotomía. Estaba convencida de que Albert estaba completamente enamorado de ella, de que era su esposa en espíritu y de que iban a ser muy felices.
Diario del Exilio
En Guernsey empezó un diario de 6.000 páginas que fue escribiendo mientras perseguía su ilusion por el mundo y mientras él, exasperado, la ignoraba y en algún caso llegó a ridiculizarla.
Diario del Exilio es un documento literario en el que desnuda su alma y su mente con autenticidad, y donde refleja con fuerza y riqueza sus pensamientos, emociones, desvaríos y soledad. En el primero, registró el tiempo que pasó en las islas con su familia. Después escribió en lenguaje cifrado sus sentimientos, su historia de amor tal como su mente la vivía.
Sobrevivía gracias a una asignación de su padre, quien nunca le escribió. Se convirtió en una indigente. Anunció que se habían casado…
Después de más de diez años de vagar por diferentes países y ante el escándalo que se había creado, Víctor Hugo la recluyó en una institución mental. Cuando este murió, Adèle -la única de sus hijos que le sobrevivió- fue trasladada a un centro psiquiátrico en Suresnes. Allí falleció en 1915. Tenía 85 años.
No fue el único miembro de su familia con una enfermedad mental. Su tío Eugène Hugo había pretendido de joven a la madre de Adèle, Adèle Foucher. Cuando esta se casó con su hermano Víctor, Eugène empezó también a padecer desequilibrios. Fue diagnosticado de locura y hasta su muerte, en 1837, vivió recluido.
Diario íntimo de Adèle H.
En 1975 François Truffaut dirigió la película Diario íntimo de Adèle H. Como este director explicó: Es una historia de amor vivida en solitario; Adèle está sola a lo largo de toda su historia; Siempre. Es la hija del hombre más célebre del mundo. Viaja y vive con identidades falsas. Animada por una emoción fija, persigue sin desmayo un sueño inalcanzable. No repara ni atiende a sus necesidades prácticas. A pesar de luchar por un amor imposible, se muestra activa, imaginativa e inteligente.
Sus diarios son la muestra de que había heredado parte del talento de su padre y mucho de la vulnerabilidad de su familia.
Más información, en Wikipedia, en culturplaza, aquí y en Mujeres en la historia.

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